NUEVOS INGREDIENTES PARA ATACAR EL DOLOR ARTICULAR

Mar 13, 2017 | Salud

En estadísticas europeas se estima que la prevalencia de enfermedades articulares puede llegar hasta un 40 % en adultos. La articulación más afectada es la rodilla, pero también se suelen afectar los hombros, dedos, columna vertebral y cadera.

Aunque la artritis (inflamación articular) puede atacar cualquier edad, usualmente se le ha asociado como un signo de vejez. También llamada enfermedad degenerativa de las articulaciones o artrosis es la forma más común de artritis, afectando a 21 millones de estadounidenses por encima de los 25 años. En la medida en que la población mundial envejece, se estima que la artrosis será endémica en adultos mayores.
En los Estados Unidos de Norteamérica El Instituto Nacional de Artritis y Enfermedad Musculoesquelética y de Piel, estimó que para el año 2030 aproximadamente 72 millones de estadounidenses llegarán a los 65 años y tendrán un riesgo alto de tener artrosis (1). En España es la tercera causa de atención primaria y en estadísticas se estima que el 40% de la población mayor de 40 años presentará algún episodio de dolor articular. La artritis Reumatoidea es la segunda causa de enfer% de la% de la población mayor de 40 años presentará algún episodio de dolor articular. La artritis Reumatoidea es la segunda causa de enfe población mayor de 40 años presentará algún episodio de dolor articular.
La artritis Reumatoidea es la segunda causa de enfemedad articular, la cual se caracteriza por dolor e inflamación de las articulaciones, además es una enfermedad que puede destruir las articulaciones resultando en discapacidad funcional; se le considera una enfermedad autoinmune en la cual el sistema inmune genera anticuerpos que atacan las propias células y tejidos.

El Harpagofito es una planta herbácea, rastrera, perenne procedente del sur de África que crece en estado salvaje en el desierto de Kalahari.

FACTORES A TENER EN CUENTA EN LA NUTRICIÓN ARTICULAR

La adecuada nutrición osteoarticular de todos los componentes articulares determina la calidad de la salud ósea. La nutrición energética del sistema osteo-articular, incluyendo el cartílago, el hueso subcondral y el tejido sinovial y la activación de mecanismos compensadores de los efectos biológicos de los radicales libres a nivel osteoarticular, determinan el consiguiente restablecimiento de la calidad de las membranas para una correcta transferencia de nutrientes a nivel articular.
La regulación de los eventos inmunes que generan la respuesta inflamatoria articular y el equilibrio del eje endocrino relacionado con el metabolismo osteoligamentario y articular, son factores claves a tener en cuenta en la salud articular.
A continuación, otras variables a tener en cuenta en la estabilidad osteoarticular:
-El drenaje de sustancias tóxicas que se depositan en el tejido conjuntivo alteran el colágeno y los tejidos de soporte.
-La adecuada microperfusión de nutrientes a nivel articular.
-La regulación metabólica de los tejidos que componen el sistema articular.
Lago sano permite que los huesos se deslicen con suavidad, absorbiendo la energía del trauma del movimiento. En la artrosis, el cartílago empieza a desgastarse ocasionando que los huesos se rocen produciendo dolor, inflamación y perdida de movilidad. Si este proceso no se detiene, esto puede ocasionar que la articulación pierda su forma y que pequeños depósitos de hueso y cartílago puedan flotar dentro del fluido articular causando más dolor y malestar (1).
El dolor producido por la osteoartritis puede causar sentimientos de ansiedad y desesperanza, limitando las actividades diarias y el trabajo. En los casos más avanzados los pacientes suelen tener dificultades para participar en las actividades del día a día familiar. Con el alto coste del tratamiento de los dolores articulares y la gran cantidad de bajas por discapacidad, la osteoartritis tiene un efecto que va en detrimento de las finanzas destinadas para la salud. Los tratamientos convencionales frecuentemente empiezan con fármacos anti-inflamatorios no esteroideos, y eventualmente progresan a unos más agresivos que involucran inyecciones con corticoides (o ácido hialurónico) para finalmente terminar en cirugías de reemplazo articular (1).

FACTORES A TENER EN CUENTA EN LA NUTRICIÓN ARTICULAR

La adecuada nutrición osteoarticular de todos los componentes articulares determina la calidad de la salud ósea. La nutrición energética del sistema osteo-articular, incluyendo el cartílago, el hueso subcondral y el tejido sinovial y la activación de mecanismos compensadores de los efectos biológicos de los radicales libres a nivel osteoarticular, determinan el consiguiente restablecimiento de la calidad de las membranas para una correcta transferencia de nutrientes a nivel articular.
La regulación de los eventos inmunes que generan la respuesta inflamatoria articular y el equilibrio del eje endocrino relacionado con el metabolismo osteoligamentario y articular, son factores claves a tener en cuenta en la salud articular.
A continuación, otras variables a tener en cuenta en la estabilidad osteoarticular:

  • El drenaje de sustancias tóxicas que se depositan en el tejido conjuntivo alteran el colágeno y los tejidos de soporte.
  • La adecuada microperfusión de nutrientes a nivel articular.
  • La regulación metabólica de los tejidos que componen el sistema articular.

Lago sano permite que los huesos se deslicen con suavidad, absorbiendo la energía del trauma del movimiento. En la artrosis, el cartílago empieza a desgastarse ocasionando que los huesos se rocen produciendo dolor, inflamación y perdida de movilidad. Si este proceso no se detiene, esto puede ocasionar que la articulación pierda su forma y que pequeños depósitos de hueso y cartílago puedan flotar dentro del fluido articular causando más dolor y malestar (1).
El dolor producido por la osteoartritis puede causar sentimientos de ansiedad y desesperanza, limitando las actividades diarias y el trabajo. En los casos más avanzados los pacientes suelen tener dificultades para participar en las actividades del día a día familiar. Con el alto coste del tratamiento de los dolores articulares y la gran cantidad de bajas por discapacidad, la osteoartritis tiene un efecto que va en detrimento de las finanzas destinadas para la salud. Los tratamientos convencionales frecuentemente empiezan con fármacos anti-inflamatorios no esteroideos, y eventualmente progresan a unos más agresivos que involucran inyecciones con corticoides (o ácido hialurónico) para finalmente terminar en cirugías de reemplazo articular (1).

Maca

La pérdida de energía y los trastornos hormonales están frecuentemente relacionados con el desarrollo de la artrosis. Esta raíz peruana que es un gran energizante y regulador hormonal, en parte debe sus efectos a su alta concentración de proteínas y de nutrientes vitales.

La maca se ha encontrado en muchos sitios arqueológicos preincaicos, y se entiende, por lo tanto, que fue parte de la dieta cotidiana del antiguo poblador de los Andes peruanos. Crece a grandes alturas, hasta los 4400 metros, por lo que la maca es resistente a la radiación, las nevadas y granizadas e incluso a las grandes sequías. Es esta cualidad la que la hace especialmente apta como generadora de patrones de información que protegen del efecto del shock climático y radiactivo sobre las articulaciones (que son especialmente sensibles a los cambios térmicos y barométricos). Existen reportes en los que la maca incrementa las defensas antioxidantes y protege del daño oxidativo.

El aporte ponderal de la maca de algunos micronutrientes genera la actividad de oligoelementos catalíticos, entre los que destacan el zinc, el cobre, el selenio y el manganeso, necesarios para el mantenimiento de las estructuras articulares.
La presencia de estos cofactores es reforzada por su contenido en calcio, fósforo, magnesio, hierro y potasio.
El contenido de aminoácidos en las proteínas de la maca es aún más importante, pues aporta un componente estructural y energético esencial para el fortalecimiento de los tejidos articulares. Destacan el ácido glutámico, la arginina, el ácido aspártico y la leucina, aunque la maca contiene cantidades significativas de otros doce aminoácidos. La presencia de arginina asociada al manganeso la convierte en un nutriente de gran utilidad en los procesos de reperfusión articular. (25).

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