La cera es una sustancia natural que las abejas producen para proteger su colmena de los agente externos que pueden contaminarla. La fabrican las abejas melíferas jóvenes, que la segregan a través de las glándulas que se ubican justo en su abdomen.

La cera de abejas toma su valor a partir de su pureza y color. La de color claro tiene mayor valor que la de color oscuro porque ésta última, por su color, puede haber sido contaminada o sobre climatizada. La más fina se extrae de la fundición de opérculos, es decir, de las capas de cera con las cuales las abejas cubren la miel cuando ya está en su punto. Esta nueva cera es pura y blanca, la presencia de polen le da un color amarillo.