El gluconato de cobre se forma por la combinación del cobre con ácido glucónico, lo que provoca que se asimile más fácilmente y sea una forma efectiva de administrar este mineral.

El cobre contribuye al mantenimiento del tejido conectivo en condiciones normales, al metabolismo energético normal, al funcionamiento normal del sistema nervioso y del sistema inmunitario, a la pigmentación normal del cabello y de la piel, al transporte normal del hierro en el organismo y a la protección de las células frente al daño oxidativo.