El zinc es uno de los minerales más abundantes en el subsuelo, especialmente en las tierras volcánicas. En el organismo humano es un material presente en los músculos y en el hígado, y es una parte integrante de los huesos y de los dientes. Interviene en algunas funciones hormonales y del sistema nervioso, en la defensa inmunitaria y en la formación de las proteínas. También ayuda al transporte de las vitaminas A y E por el organismo.

Algunos de los alimentos que tienen altas cantidades de zinc son el hígado de ternera, el cordero, la carne de cerdo y la pechuga de pollo, entre otros muchos.