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Ya disponible el nuevo HoloRam Sindromet

En el año 2012 lanzamos al mercado HoloRam®, nuestra emblemática línea formada por 24 bio-reguladores. Hoy, siete años después, presentamos un nuevo producto que se une a esta gama de productos, el HoloRam® Sindromet.

Debido a un estilo de vida cada vez más sedentario, y al aumento de desequilibrios en la dieta, el síndrome metabólico se está convirtiendo en un trastorno cada vez más frecuente en todo el mundo, y hasta un tercio de los adultos estadounidenses lo tienen.

El síndrome metabólico es un conjunto de trastornos resultado de alteraciones fisiológicas entre las que se incluyen el aumento de la presión arterial, así como de los niveles de azúcar, colesterol y triglicéridos en sangre, junto con un exceso de grasa corporal alrededor de la cintura (obesidad central). Este conjunto de alteraciones conllevan un aumento del riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas y diabetes tipo 2.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, hemos formulado el HoloRam® Sindromet, un bio-regulador que puede ayudar a prevenir o normalizar desequilibrios en el metabolismo de los lípidos y los carbohidratos, asociados al incremento del colesterol, los triglicéridos y la glicemia.

Su formulación está compuesta por fitoterapéuticos, aminoácidos, antioxidante, minerales, prebióticos y probióticos, y ha sido diseñada especialmente para la biorregulación del síndrome metabólico.

A través de la actuación conjunta mediante el sistema omega, exclusivo de Equisalud, de la berberina, la astaxantina, el policosanol, el resveratrol, la coenzima Q10 y la vitamina D3 se genera una acción sinérgica y sistémica que hace del HoloRam® Sindromet un complemento alimenticio único en su género.

«Micronutrición Funcional: restaura el equilibrio natural del organismo» en Madrid

Tras el éxito de la convocatoria del año pasado, el pasado sábado 1 de junio celebramos nueva jornada organizada por Equisalud, en la que dimos a conocer nuestra línea Micronutrición Funcional – Potential N, y las posibilidades que ofrece en el área de la salud nutricional. La conferencia, que se realizó en Madrid, fue impartida por la Dra. Marie Bourgeois y el Dr. Fransciso Moñivas, expertos en nutrigenómica.

La micronutrición funcional de hoy es el resultado de una larga investigación. Actúa en la fase de corrección de una determinada carencia nutricional, enseñando al organismo a autorregular sus funciones de forma coherente y equilibrada, consiguiendo por sí mismo un estado y un funcionamiento saludables. Su objetivo es alcanzar un funcionamiento óptimo y autoregulado de manera que reeduque al organismo, administrando las sustancias que el cuerpo necesita en cantidades de microdosis sin reemplazarlo; permitiendo la autorregulación de la mayoría de las funciones del organismo y ofreciendo los principios activos esenciales con una biodisponibilidad máxima.

Durante la jornada se explicaron conceptos sobre la Micronutrición Funcional y los usos que puede tener dentro de la salud nutricional. Además, se habló sobre los productos de la línea Micronutrición Funcional – Potential N, incluyendo las 18 nuevas referencias que incorporamos al catálogo en el mes de mayo.

Muchas gracias a todos los asistentes, esperamos volver a verles en futuras jornadas organizadas por Equisalud.

Equisalud en Eco Salud 2019

Un año más, Equisalud estuvo presente en Eco Salud 2019, Salón de la Salud y los Productos Naturales, que este año se celebró el 12, 13 y 14 de abril en la Fira de Barcelona – Recinto Montjïc, Palacio nº1.

Eco Salud, el Salón de la Salud y los Productos Naturales, es el punto de encuentro de todos los profesionales de los productos naturales, y de todas aquellas personas que estén interesadas en el cuidado natural de la salud y de los estilos de vida saludables. Los visitantes de EcoSalud pudieron conocer todas las novedades en complementos alimenticios, cosmética natural y alimentación ecológica.

Todos aquellos que se acercaron a visitarnos al stand C13 descubrieron todas nuestras novedades, productos y metodología de nuestro laboratorio. Nuestro equipo estuvo encantado de recibirles y resolver todas sus dudas.

Además, en el marco de Eco Salud 2019 tuvieron lugar una serie de actos paralelos específicamente dirigidos a profesionales. Equisalud participó activamente en las Jornadas Técnicas de ExpoEcoSalud el viernes 12 con la charla «Microbiota y la Salud», impartida por el Dr. Jorge Enrique Ángel, Medical Advisor de Equisalud.

Muchas gracias a todos aquellos que vinisteis a visitarnos. Esperamos volver a veros en futuras ediciones de EcoSalud.

Equisalud en Infarma 2019

Un año más estuvimos presentes en Infarma, el Encuentro Europeo de Farmacia que integra el Congreso Europeo de Oficina de Farmacia y el Salón de Medicamentos y Parafarmacia, que se celebró en la Fira de Barcelona del 19 al 21 de marzo.

Infarma es el ámbito idóneo para compartir conocimientos e ideas sobre la labor diaria, para intercambiar experiencias profesionales, descubrir y debatir los mismos roles de la profesión y, especialmente, para conocer las novedades que afectan a la práctica profesional.

Todos aquellos que vinieron a visitarnos en el stand B39 pudieron conocer, de la mano de nuestro equipo, todas nuestras novedades y nuestros nuevos proyectos, que aportarán valor añadido a su oficina de Farmacia.

Muchas gracias a todos. Esperamos veros en futuras ediciones de Infarma.

 

Equisalud en Biofach-Vivaness 2019

Desde el día 13 al 16 de febrero hemos estado en la feria Biofach-Vivaness, celebrada un año más en Núremberg, Alemania, con Cosmoetica.

Biofach es una de las ferias más importantes a nivel internacional en el sector de la alimentación orgánica; junto a ella está Vivaness, el evento por excelencia a nivel internacional para todos aquellos interesados en la cosmética y el cuidado personal de origen ecológico.

Vivaness2019

Equisalud en Biofach-Vivaness 2019

Todos aquellos que se acercaron a nuestro stand, el 7A-672, pudieron conocer de primera mano nuestros productos y sus características a través de nuestro equipo, que estuvo encantado de resolver todas las preguntas de aquellos que nos visitaron.

Microbiota, fórmulas sinérgicas de mezclas de probióticos y prebióticos

El cuerpo humano es como un planeta que está habitado por una inmensa variedad y cantidad de microorganismos. En nuestro organismo viven unos 48 millones de bacterias, 60 billones de virus y varios miles de millones de hongos. Nuestra salud depende en gran parte del equilibrio adecuado de todos estos microorganismos.

Debemos, por tanto, cuidar el hábitat en el que viven y se desarrollan y procurar que todas esas especies convivan en equilibrio. Al conjunto de bacterias que viven en nuestro organismo se le denomina hoy en día como microbiota. Un adulto sano convive en armonía con unos 2 kg de estos microrganismos, una parte nada despreciable de nuestro propio peso. Sin ellos no podemos vivir.

La colonia más grande está ubicada en nuestro sistema digestivo. La microbiota intestinal comienza su formación en el momento del parto; es, por tanto, heredada. Durante los 4 primeros años de vida, está sometida a cambios secuenciales destinados hacia un aumento de la diversidad bacteriana, hasta alcanzar la formación de una microbiota estable. Después, durante el resto de nuestra vida, la microbiota va variando ligeramente en función de factores extrínsecos como pueden ser la alimentación, factores ambientales como el estrés y otros, la geografía o incluso el uso de antibióticos. Estos factores ambientales resultan definitivos para la salud de nuestra microbiota y podemos influir en ellos.

La salud digestiva y el equilibrio bacteriológico intestinal son fundamentales para tener una buena salud, ya que de ello depende la absorción de los alimentos y el buen funcionamiento de nuestro sistema defensivo.

La investigación ha demostrado que la “microbiota normal” proporciona la primera línea de defensa contra los microorganismos patógenos, ayuda a la digestión, participa en la degradación de toxinas y contribuye a la maduración del sistema inmunitario. Los cambios en esta microbiota normal, o la inflamación asignada por estos comensales, generan enfermedades como la enfermedad inflamatoria intestinal o la disbiosis.

Una forma de regular nuestra microbiota es a través de los probióticos, que son microorganismos vivos, inactivos, o incluso sus componentes celulares, que cuando se administran en cantidad adecuada confieren beneficio para la salud del huésped. Nos referimos a microorganismos, bacterias o levaduras, no patógenos y no tóxicos, que contribuyen al equilibrio de la flora intestinal. Se administran en cantidades adecuadas, en formatos viables y a partir de cepas específicas. Ayudan a equilibrar la microbiota intestinal.

El papel esencial de los probióticos en el organismo es:

  • Garantizar un buen proceso digestivo favoreciendo la degradación y la absorción de los alimentos.
  • Mejorar el estado de salud.
  • Regular las funciones del colon.
  • Prevenir desórdenes intestinales.

También ayudan a esta función los prebióticos, que son ingredientes no digeribles de los alimentos, fundamentalmente azúcares y fibra dietética, que producen beneficios sobre la microbiota, favoreciendo su proliferación y diversidad. Estimulan de manera selectiva el crecimiento y la actividad de la flora intestinal pero siempre respetando el ecosistema propio.

Uno de los retos es lograr el paso por el tracto gastrointestinal manteniendo intactas sus propiedades, ya que en muchas ocasiones los probióticos de origen natural no sobreviven de manera suficiente al paso por el aparato digestivo. Por este motivo utilizamos cápsulas gastrorresistentes, que garantizan una mayor sobrevida de las bacterias, en la línea Microbiota. Están especialmente diseñadas para resistir la acidez gástrica y permitir la llegada de las bacterias al intestino delgado, lugar donde los probióticos tienen mayor efecto.

La línea Microbiota está formada por 14 productos presentados en formato de 60 cápsulas gastro-resistentes:

Jornada «Fitoterapia tradicional china con plantas occidentales» el 23 de febrero en Madrid

El próximo sábado 23 de febrero celebraremos en Madrid la jornada «Fitoterapia tradicional china con plantas occidentales: estudio de las líneas Vibroextract y YAP», impartida por Pedro Cano, naturópata y experto en fitoterapia con más de 25 años de experiencia profesional. El horario de la misma será de 10:00 a 14:00 horas.

En este curso abordaremos la importante aportación de Equisalud a la Medicina Tradicional China desde su experiencia en el conocimiento de las plantas medicinales de uso en Occidente. Agruparemos las fórmulas por su relación con síndromes y elementos para facilitar su comprensión.

El curso no se dirige exclusivamente a profesionales de la Medicina Tradicional China, sino a todos aquellos profesionales de la salud integrativa que deseen incorporar en sus protocolos los beneficios de los Vibroextract y los YAP.

Programa de la jornada:

  • Aportación a la fitoterapia tradicional china desde la tecnología de Equisalud.
  • Vibroextract: fitoterapia vibracional. Armonizadores de terreno. Breve estudio de la ley de los Cinco Elementos.
  • Principales causas de estrés.
  • YAP: 24 Fórmulas para ayudar en síndromes específicos.
  • Características principales de cada síndrome y su estudio desde la visión china y occidental.
  • Combinación de YAP para síndromes mixtos.
  • Preguntas.

Ponente: Pedro Cano.

Naturópata con más de 25 años de experiencia profesional. Experto en fitoterapia y medicina ayurvédica, y kinesiólogo (kinesiología holística y aplicada, cofundador del instituto superior de kinesiología). Espagirista, cofundador del centro español de espagiria de Granada y director de Kepher, escuela de fitoterapia mediterránea. Actualmente desempeña el puesto de coordinador del área de Andalucía en Equisalud.

El precio es gratuito y las plazas son limitadas. Para asistir a la jornada es imprescindible confirmar su plaza a través del teléfono 911 250 922 o a través del siguiente formulario.

Los obreros de la digestión intestinal

En estadísticas europeas se estima que la prevalencia de enfermedades articulares puede llegar hasta un 40 % en adultos. La articulación más afectada es la rodilla, pero también se suelen afectar los hombros, dedos, columna vertebral y cadera.

«Toda enfermedad comienza en el intestino.»

Hipócrates

Para comprender en toda su dimensión la cita del padre de nuestra medicina, debemos pensar en el cuerpo humano como en un planeta habitado por una inmensa variedad y cantidad de microorganismos ―tengamos en cuenta que alberga muchas más bacterias que células―, de cuyo equilibrio depende en gran parte el correcto funcionamiento de nuestro organismo (1).

La colonia más grande está ubicada en nuestro sistema digestivo. Para hacernos una idea, un adulto sano vive en armonía con entre 1,5 y 2 kg de estos microorganismos, sin los cuales la vida no sería posible. El tracto gastrointestinal está poblado por hasta 100 trillones de células bacterianas, lo que quiere decir que hasta el 90% del total de las células del cuerpo humano serían bacterianas; en su conjunto, dichos microorganismos son denominados «microbiota». Hasta el momento, han sido descubiertas 2000 especies de bacterias clasificadas como microbiota. Nuestra salud cerebral, intestinal, cutánea y pulmonar depende en gran medida del equilibrio de esta flora. Tal equilibrio se debe alcanzar entre las bacterias patógenas y la flora beneficiosa o amigable; esta última está constituida principalmente por bifidobacterias, lactobacterias, propionibacterias y algunas subespecies de E. coli, peptostreptococci y enterococci (2).

Los bebés nacen con el intestino estéril, y es durante los primeros veinte días de vida cuando la superficie de su intestino virgen queda poblada por una mezcla de microbios que constituirán su flora intestinal, la cual tendrá un impacto muy importante en la salud del niño durante el resto de su vida. ¿De dónde proviene esta flora intestinal? Principalmente de la madre, al comienzo de la vida a través del parto. Dado que ciertas especies de bacterias deben predominar para mantenernos física y mentalmente saludables, y a la vista de su compleja organización, podemos decir que su papel en nuestra salud es esencial (3).

La lactancia también se revela como un factor crucial, puesto que la flora de los lactantes alimentados con leche materna es diferente a la de los bebés alimentados con fórmula. Otros factores como la dieta y el abuso de antibióticos comprometen la calidad de la flora intestinal, lo que puede ocasionar que 500 especies de patógenos y microbios diferentes aumenten. Cuando la bacteria beneficiosa se destruye, los oportunistas crecen en grandes colonias ocupando gran parte del tracto digestivo (4). De acuerdo con lo evidenciado clínicamente en pacientes con disbiosis intestinal (flora intestinal anormal), sus progenitores también la padecían en un alto porcentaje. Los problemas más comunes que presentan son disfunciones digestivas, alergias, autoinmunidad, fatiga crónica, síndrome premenstrual, dolores de cabeza y afecciones cutáneas (5, 6).

De entre las funciones que la flora intestinal lleva a cabo ―tan vitales para nosotros que si un día esta quedase estéril probablemente no sobreviviríamos―, la primera y más importante es la digestión absorción de los alimentos (7).

Si un bebé no adquiere una flora intestinal apropiada, no podrá digerir y absorber los alimentos adecuadamente, pudiendo desarrollar deficiencias nutricionales, lo que posteriormente repercutirá en dificultades de aprendizaje, problemas psiquiátricos y alergias, como se ha observado en niños y adultos con problemas de malnutrición. Y aun en el caso de que estos niños crezcan sin complicaciones, como en ocasiones sucede, un análisis básico revelará deficiencias en minerales importantes, vitaminas, ácidos grasos esenciales, aminoácidos y otros nutrientes. Las carencias más comunes son de magnesio, zinc, selenio, cobre, calcio, manganeso azufre, fósforo, hierro, potasio, vanadio, boro, vitaminas A, B1, B2, B3, B6, B12, C, D, ácido fólico, ácido pantoténico, ácidos grasos omega 3-6-9, taurina, ácido alfa-cetoglutárico, glutatión y muchos otros aminoácidos. Esta lista habitual de deficiencias nutricionales incluye muchos de los nutrientes esenciales para el desarrollo normal y el funcionamiento del cerebro, del sistema inmune y del resto de mecanismos del cuerpo (8).

Además de la absorción y digestión de los alimentos, la flora intestinal sintetiza varios nutrientes: la vitamina K, el ácido pantoténico, el ácido fólico, la tiamina (vitamina B1), la riboflavina (vitamina B2), la niacina (vitamina B3), la piridoxina (vitamina B6), la cianocobalamina (vitamina B12), así como varios aminoácidos y proteínas. Las pruebas efectuadas a pacientes que sufren de disbiosis intestinal siempre arrojan deficiencias en estos nutrientes, cuyo tratamiento ideal, como la experiencia clínica ha demostrado, es la restauración de la flora intestinal (9).

Así pues, no es casualidad que la mayoría de los niños y adultos con disbiosis severa muestren diversas etapas de anemia y alteraciones del crecimiento por malnutrición (10). Para tener una sangre saludable, el cuerpo demanda cierta cantidad de nutrientes tales como las vitaminas (A, B1, B2, B3, B6, B12, K, D, etc.), minerales (Fe, Ca, Mg, Zn, Co, B, etc.) y aminoácidos esenciales y grasos. Los citados pacientes no solamente no absorben los nutrientes de los alimentos, sino que la propia producción de muchos de estos nutrientes en el cuerpo se encuentra deteriorada. Y no solo eso: una flora intestinal dañada generalmente hace proliferar en los intestinos grupos particulares de bacterias patogénicas que, además, tienen predilección por el hierro (Actinomyces spp., Mycobacterium spp., especies patógenas de E. coli, Corynebacterium spp. y muchas otras) y que por tanto consumen el contenido en los alimentos, provocando una deficiencia de este elemento esencial. Desafortunada pero lógicamente, ingerir suplementos de hierro logra que la bacteria se fortalezca aún más sin remediar la anemia, cuyo tratamiento solo será efectivo con la participación de los nutrientes anteriormente mencionados, muchos de los cuales son producidos en una flora intestinal sana (11).

Esta halla su razón de ser en las bacterias beneficiosas que viven en el epitelio intestinal, las cuales digieren los alimentos y los convierten en sustancias nutritivas para el revestimiento intestinal. De hecho, se estima que el epitelio intestinal obtiene entre un 60 y un 70% de su energía a través de la actividad bacteriana. La mucosa intestinal, que constituye la barrera más grande que nos separa del mundo exterior, controla y previene la afluencia de la mayor cantidad de bacterias y otros posibles invasores. La habilidad para controlar la invasión de material patógeno se denomina «función de la barrera mucosa»; un inadecuado funcionamiento de dicha barrera puede ser reparado por subespecies de bacterias como Lactococcus lactis W19 (12).

Por otra parte, la alteración de la mucosa intestinal con aparición de heridas y deterioro de la flora desencadena lo que ha dado en llamarse «síndrome de intestino permeable con disbiosis intestinal», el cual ha sido puesto en relación por numerosos estudios clínicos con la aparición de enfermedades emocionales, alergias, alteraciones cutáneas, etc. (13) ―de entre las enfermedades de tipo cognitivo/emocional, valga citar los trastornos del espectro déficit de atención con y sin hiperactividad (TDA/TDAH), la dislexia, la dispraxia verbal (dificultad para hablar), la depresión, el trastorno obsesivo-compulsivo y otras afecciones psiquiátricas y neuro-psicológicas en niños y adultos (14)―. De hecho, en la práctica clínica es frecuente encontrar dolencias intestinales acompañadas por alteraciones de tipo emocional. Así, un paciente con dislexia y/o hiperactividad frecuentemente presentará problemas digestivos (15).
Ello asimismo explica por qué al examinar a pacientes con enfermedades mentales y de aprendizaje con frecuencia encontramos que estas van acompañadas de afecciones físicas, tales como trastornos digestivos, malnutrición, alergias, asma, eccemas, cistitis crónica y cándida (16).

¿QUÉ OTROS CASOS DE DISBIOSIS INTESTINAL CONOCEMOS?

Un correcto funcionamiento de la flora intestinal es condición indispensable para un sistema inmune sano, ya que las bacterias beneficiosas del intestino aseguran la producción apropiada de las diferentes células inmunitarias. El sistema inmune cuenta con dos «ejércitos» principales: en primer lugar, las Th1 (células T ayudante tipo 1), que promueven la inmunidad mediada por células y cuya labor es luchar contra las infecciones localizadas en las membranas mucosas, piel y células interiores, es decir, aquellas partes en las que el cuerpo mantenga contacto con el mundo exterior. En consecuencia, se trata de la primera y muy eficaz barrera ante cualquier infección en el cuerpo. La IgA se halla asignada a este sistema, al igual que la interleucina 2 (IL-2), la interleucina 12 (IL-12) y el interferón gamma, entre otras sustancias.

Como ya hemos visto, la flora del intestino sano desempeña un papel extremadamente importante en el mantenimiento de esta área del sistema inmune. Por consiguiente, cuando esta se encuentra dañada, el sistema inmune comienza a dejar pasar toxinas y microbios a través del organismo. Es en este contexto en el que el cuerpo utiliza el segundo de los mencionados «ejércitos», activando las Th2 (células T ayudante tipo 2), responsables de la inmunidad humoral o inmunidad de los líquidos del cuerpo. Los principales contendientes en este sistema son las interleucinas 4, 5, 6 y 10, el interferón alfa y la inmunoglobulina E (IgE), esta última el «maestro» de las reacciones alérgicas en el cuerpo y sumamente activa en personas con asma, eccemas, fiebre del heno y otras alergias. En una flora intestinal anormal, el sistema Th2 se hiperactiva, lo cual predispone a sufrir reacciones atópicas o alérgicas, inflamación crónica y enfermedades autoinmunes, entre otros muchos otros efectos indeseados. Los seres humanos necesitamos las células Th1 y Th2 en nuestro cuerpo, pero tienen que estar en equilibrio. El desequilibrio entre las células Th1 y Th2 ―por otra parte necesarias para un correcto funcionamiento orgánico― constituye un cuadro típico de infecciones virales crónicas, alergias, síndrome de fatiga crónica, candidiasis, asma, eccemas, autismo y otras afecciones. ¿Por qué? Porque todas estas enfermedades, aunque parezcan muy diferentes, tienen una cosa en común: una disbiosis intestinal o una flora intestinal anormal (17).

Es más: la toxicidad producida por una población microbiana anómala establece una conexión entre el intestino y el cerebro que puede conllevar numerosas patologías. Así pues, restablecer la flora intestinal y tratar el sistema digestivo del paciente deberían constituir un punto de partida prioritario en el tratamiento de dichos trastornos (18).

LAS ALERGIAS

El estado de la flora intestinal desempeña un papel fundamental en las alergias alimentarias. Tanto la flora como el sistema inmunitario de los pacientes con alergias pueden mejorar mediante la dieta y los probióticos; la experiencia clínica, de hecho, demuestra que una gran cantidad de alergias alimentarias mejoran cuando sana el intestino. Mientras tanto, y de forma transitoria, es una buena idea excluir de la dieta aquellos alimentos que conllevan intolerancias y/o alergias (19, 20).
Sabemos que ciertas bacterias oportunistas, una vez fuera de control como consecuencia del daño en la flora autóctona, consiguen acceder a las paredes del intestino y producen fugas que dañan su integridad. Por ejemplo, los microbiólogos han observado que, en el caso de las bacterias oportunistas de las familias Spirillaceae y Spirochaetaceae, es común que aparten las células intestinales debido a su forma en espiral, adquiriendo la habilidad de destruir la integridad de la pared intestinal, de modo que se permite la entrada de sustancias que normalmente no entrarían. La Candida albicans ha demostrado esa misma habilidad, ya que sus células se adhieren al revestimiento intestinal y hunden literalmente sus raíces en la pared, produciendo fugas. De ese modo, los alimentos parcialmente digeridos atraviesan estos «agujeros» y se filtran hacia el torrente sanguíneo, donde el sistema inmune los reconoce como extraños y los ataca. De esta sencilla manera es como se desarrollan las alergias e intolerancias: los alimentos no tienen oportunidad de ser apropiadamente digeridos antes de su absorción a través de la pared intestinal dañada. En muchos casos, cuando la pared intestinal se recupera, las alergias desaparecen (21).

Las consecuencias de una pared intestinal dañada, con fugas y filtraciones de sustancias tóxicas que llegan al cerebro, pueden dar lugar a la aparición de muy distintos trastornos: una vez en la sangre, los alimentos parcialmente digeridos desencadenan reacciones inmunes muy complejas (como alergias o intolerancias alimentarias) que son capaces de iniciar patologías. La situación se ve agravada por la combinación de toxinas y alimentos parcialmente digeridos, que fluye del intestino al cerebro y causa una actividad eléctrica anormal (22).

 

LOS COMPLEMENTOS ALIMENTICIOS

Aunque la dieta debería ser la principal estrategia terapéutica en pacientes con disbiosis intestinal, los complementos alimenticios también pueden resultar enormemente beneficiosos e incluso esenciales. Los más recomendables para los pacientes con disbiosis son los siguientes:

  • Probióticos.
  • Ácidos grasos esenciales.
  • Enzimas digestivas.
  • Complementos alimenticios de vitaminas y minerales.

 

Los probióticos

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los probióticos son «micro-organismos vivos que cuando se administran en cantidades adecuadas aportan beneficios para la salud». Ello es debido a que en su mayoría son similares a la flora que se encuentra naturalmente en el intestino (23).

Estas bacterias suelen pertenecer a dos géneros: Lactobacillus o Bifidobacterium, dentro de cada uno de los cuales existen varias especies (Lactobacillus acidophilus o Bifidobacterium bifidum, por ejemplo); dentro de las cuales, a su vez, encontramos subespecies (como el Lactobacillus acidophilus W22). Estudios recientes han podido corroborar cómo las cepas Lactococcus y Lactobacillus pueden inhibir el crecimiento de hongos de la familia de la cándida. Cada una de estas bacterias posee sus propias características y, por lo tanto, produce diferentes efectos en el cuerpo. Por poner un ejemplo, la subespecie Lactococcus lactis W19, que se encuentra de manera natural en los productos lácteos y en determinada materia vegetal, ha demostrado ser capaz de inhibir el crecimiento de la cándida en experimentación in vitro (24).

Los probióticos representan una herramienta útil, pero es necesario conocer ciertas pautas previas que nos ayudarán a elegirlos. Cuando escogemos un probiótico, es vital que contenga varias cepas de bacterias y que estas lleguen intactas a donde deben actuar, evitando ser desactivadas por los ácidos del estómago. Hay que tener en cuenta que las bacterias de muchas presentaciones de probióticos son destruidas por las condiciones ambientales antes de ser consumidas por el paciente, lo que obliga a prestar especial atención a la marca que se decide consumir. Para que un producto a base de probióticos sea eficaz, las bacterias deben estar en perfectas condiciones y ser activadas en su lugar de acción, aportando en cualquier caso la cantidad y variedad de bacterias necesarias para restablecer el equilibrio intestinal (25).

Por otra parte, se ha demostrado que los probióticos que contienen múltiples especies son más eficaces que los que albergan una sola, puesto que cada bacteria actúa en múltiples niveles (mucosa de tracto intestinal, inmunidad, etc.), ayudando a restablecer en la microbiota el equilibrio primordial, alterado por una dieta no equilibrada, los viajes y el estrés emocional, a los que se suman los factores ya comentados Los probióticos combaten el crecimiento de bacterias patógenas ―el cual, dependiendo del tipo de patógeno, puede ocasionar problemas a corto o largo plazo― mediante la producción de ácido láctico y diferentes sustancias bactericidas.

A continuación se incluye una lista de dolencias para las que los probióticos pueden ser útiles (26).

  • Diarreas infecciosas.
  • Diarrea del viajero.
  • Estreñimiento.
  • Diarrea asociada al uso de antibióticos.
  • Enfermedad de Crohn.
  • Colon irritable.
  • Infecciones del tracto urinario.

Algunos mecanismos a través de los cuales los probióticos podrían modular esta respuesta son:

  • Inhibición de patógenos como medio de restaurar la homeostasis bacteriana.
  • Refuerzo de la barrera epitelial intestinal.
  • Modulación de la respuesta inmune.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que, para que un probiótico pueda funcionar, además de contener la variedad adecuada de bacterias, es importante que pueda evitar ser destruido por la acidez estomacal. En este sentido, ciertos estudios realizados sobre determinados probióticos han corroborado que la combinación de prebióticos (elementos que nutren las bacterias) y probióticos permite que las baterías puedan vivir más tiempo en el intestino y así actuar donde se necesite (27, 28).

Para finalizar, y retomando la cita de Hipócrates, debemos concluir que nuestra salud depende en gran parte de la de nuestro intestino. Y aunque para tal fin la nutrición constituye el principal factor a tener en cuenta, sin embargo en muchos casos los probióticos pueden facilitar una recuperación más rápida y duradera de nuestro intestino y, por ende, de nuestra salud (29).

BIBLIOGRAFÍA

1. Shah, N. P. (2007): «Functional cultures and health benefits», International Dairy Journal, 17 (11): 1262-77.

2. Fuller, R. (1989): «Probiotics in man and animals», Journal of Applied Bacteriology, 66 (5): 365-78.

3. Horvath, K.; Papadimitriou, J. C.; Rabsztyn, A. et al. (1999): «Gastrointestinal abnormalities in children with autistic disorder», The Journal of Pediatrics, 135: 559-63.

4. Krasnogolovez, V. N. (1989): «Colonic disbacteriosis», Medicina, 1989.

5. Absolon, C. M. et al. (1997): «Psychological disturbance in atopic eczema: the extent of the problem in school-aged children», British Journal of Dermatology, 137 (2): 241-5.

6. Reichelt, K. L. et al. (1990): «Gluten, milk proteins and autism: dietary intervention effects on behaviour and peptide secretion», Journal of Applied Nutrition, 42: 1-11.

7. Lahtinen, S. J. (2012): «Probiotic viability – does it matter?», Microbial Ecology in Health and Disease, 23: 10-14.

8. Kirjavainen, P. V.; Apostolou, E.; Salminen, S. J.; Isolauri, E. (1999): «New aspects of probiotics – a novel approach in the management of food», Allergy, 54 (9): 909-15.

9. Guarner, F.; Malagelada, J. R. (2003): «Gut flora in health and disease», The Lancet, 361 (9356): 512-9.

10. Singh, V. K. (2001): «Neuro-immunopathogenesis in autism», en Berczi, I.; Reginald, M. y Gorczynski, R. M. (eds.), New Foundation of Biology, Ámsterdam, Elsevier BV Press, pp. 447-58.

11. Felis, G. E. y Dellaglio, F. (2007): «Taxonomy of lactobacilli and bifidobacteria», Current Issues in Intestinal Microbiology, 8 (2): 44-61.

12. Hechard, Y. et al. (1990): «Antagonism of lactic acid bacteria from goats’ milk against pathogenic strains assessed by the “sandwich method”», Letters in Applied Microbiology, 11 (4): 185-8.

13. Cade, R. et al. (2000): «Autism and schizophrenia: intestinal disorders», Nutritional Neuroscience, 3 (1): 57-72.

14. Ferrari, P. et al. (1988): «Immune status in infantile autism: Correlation between the immune status, autistic symptoms and levels of serotonin», Encephale, 14: 339-44.

15. Horvath, K.; Papadimitriou, J. C.; Rabsztyn, A. et al. (1999), op. cit.

16. Absolon, C. M. et al. (1997), op. cit.

17. Galdeano, C. M. y Perdigón, G. (2004): «Role of viability of probiotic strains in their persistence in the gut and in mucosal immune stimulation», Journal of Applied Microbiology, 97 (4): 673-81.

18. Isolauri, E.; Sütas, Y.; Kankaanpää, P.; Arvilommi, H. y Salminen, S. J. (2001): «Probiotics: effects on immunity», American Journal of Clinical Nutrition, 73 (2): 444S-450S.

19. Ib..

20. Dohan, F. C. (1969): «Is celiac disease a clue to pathogenesis of schizophrenia?», Mental Hygiene, 53: 525-9.

21. Macfarlane, G. T. y Cummings, J. H. (1999): «Probiotics and prebiotics: can regulating the activities of intestinal bacteria benefit health?», British Medical Journal, 318 (7189): 999-1003.

22. Galdeano, C. M. y Perdigón, G. (2004), op. cit.

23. Hechard et al. (1990), op. cit.

24. Gibson, G. R. y Roberfroid, M. B. (1995): «Dietary modulation of the human colonic microbiota: introducing the concept of prebiotics», Journal of Nutrition, 125 (6): 1401-12.

25. McFarland L. V. (2006): «Meta-analysis of probiotics for the prevention of antibiotic associated diarrhea and the treatment of Clostridium difficile disease», American Journal of Gastroenterology, 101 (4): 812-22.

26. Ziemer, C. J. y Gibson, G. R. (1998): «An overview of probiotics, prebiotics and synbiotics in the functional food concept: perspectives and future strategies», International Dairy Journal, 8 (5-6): 473-9.

27. Berg, R. D. (1998): «Probiotics, prebiotics or “conbiotics?», Trends in Microbiology, 6 (3): 89-92.

28. Salminen, S. J.; Gueimonde, M. e Isolauri, E. (2005): «Probiotics that modify disease risk», Journal of
Nutrition, 135 (5): 1294-8.

Plantas contra las alteraciones emocionales

El estrés emocional es un factor que acompaña y/o puede estar en el origen de diversas afecciones físicas o mentales. Alteraciones como el insomnio, las contracturas musculares y la depresión, entre otras muchas dolencias, suelen relacionarse con los estados de ansiedad, cuya generalización entre la población los ha convertido en un problema común de salud mental, objeto de consulta frecuente en los centros de atención primaria. Los productos terapéuticos basados en plantas medicinales ―utilizadas tradicionalmente en el tratamiento de alteraciones emocionales― son hoy de uso habitual en el mundo y pueden ser un complemento a la hora de regular estos estados de salud.

VALERIANA

Valeriana officinalis L.

Se ha podido corroborar científicamente que la valeriana ayuda a conciliar y regular el sueño. En un estudio contrastado, doble ciego y aleatorizado destinado a la investigación de estados de ansiedad generalizada, les fueron administrados durante cuatro semanas valeriana, diazepam o placebo a 36 pacientes. Los resultados demostraron que no existían grandes diferencias entre el grupo que había usado la valeriana y el que utilizó el diazepam (1).
A continuación se enumeran algunas de las propiedades presentes en la valeriana (2,3):

  • Favorece la relajación y el bienestar mental y físico.
  • Potencia la tranquilidad en estados de irritabilidad.
  • Contrarresta el estrés de un estilo de vida ajetreado.
  • Ayuda a mantener un sueño natural.

Múltiples investigaciones han evidenciado que la raíz de valeriana puede acortar el tiempo de conciliación (inducción) del sueño, sin que se hayan constatado ni efectos de dependencia ni la severidad de efectos secundarios que suelen presentar los hipnóticos sintéticos (4).

Valeriana
Sauce

SAUCE

Salix alba L.

Debido a sus propiedades antiinflamatorias, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) ha autorizado el uso del sauce para el tratamiento del dolor de espalda (5).
Dos ensayos clínicos han evidenciado la capacidad del sauce para el alivio del dolor a corto plazo, a lo que se suma su utilidad como dosis de rescate para acompañar tratamientos con antiinflamatorios no esteroideos. Otro ensayo clínico ha demostrado que el sauce es equivalente a una dosis de 12.5 mg de rofecoxib (un antiinflamatorio no esteroideo) (6).
El sauce puede ser asimismo un complemento ideal para el tratamiento de dolores musculares que tengan un componente de estrés emocional.
Otros usos contrastados del sauce son:

  • Contribuye a una relajación óptima.
  • Ayuda al mantenimiento del bienestar mental y físico.
  • Favorece un sueño saludable.

ESPINO BLANCO

Crataegus oxyacantha L.

Se trata de uno de los tónicos cardíacos más utilizados en la actualidad, capacidad corroborada clínicamente en ensayos realizados tanto en animales como en humanos (7).
La investigación exhaustiva de su composición química ha permitido evaluar clínicamente sus propiedades, entre las que se cuentan diversos componentes activos, siendo los fenoles ―y especialmente los flavonoides― los principales.
El espino blanco ha demostrado tener un efecto depresor sobre el sistema nervioso central que puede ser útil en estados de hiperactividad nerviosa, presentes, por ejemplo, en personas con síndrome de ansiedad crónica. Asimismo, y de forma paralela a sus propiedades ansiolíticas, puede ser un complemento eficaz para el tratamiento de alteraciones cardiacas (8).
En un estudio de vigilancia, les fueron administrados 900 mg diarios de extracto de espino a blanco a 1.476 pacientes con insuficiencia cardiaca de grado I y II. Al cabo de ocho semanas de tratamiento, se observó una mejoría global del 66,6%, junto a una ausencia casi absoluta de síntomas en los pacientes con grado I (9).
La Agencia Europea de Medicamentos aprueba los siguientes usos tradicionales del espino blanco:

Para el alivio de síntomas cardiacos temporales (palpitaciones, percepción de los latidos del corazón, etc.) debidos a cuadros leves de ansiedad, tras haber sido descartada la existencia de otras patologías.
Para el alivio de síntomas de ansiedad y como ayuda para la conciliación del sueño.

Espino Blanco
Sauce

PASIFLORA

Passiflora incarnata L.

La pasiflora se ha venido utilizando tradicionalmente en terapias naturales contra la ansiedad. En dos estudios realizados sobre un total de 198 participantes, los resultados arrojaron una eficacia muy similar a la de las benzodiacepinas, pero con una menor incidencia de efectos secundarios (10). Asimismo, la Agencia Europea de Medicamentos ha ratificado la utilidad de esta planta para el alivio de los síntomas leves de estrés y la conciliación del sueño.
Por otra parte, recientes investigaciones han revelado la capacidad de la pasiflora como inhibidor de diversos antagonistas de los receptores GABA, así como del proceso de recaptación de GABA, sin que ello afecte a su liberación (11).
Algunas de las propiedades reconocidas de esta planta son:

  • Gracias a su efecto relajante, ayuda a inducir la calma, el descanso y el sueño.
  • Es altamente recomendable para personas con sensación de debilidad y fatiga.

ESPLIEGO

Lavandula angustifolia Mill.

Tradicionalmente ha sido utilizado de forma terapéutica contra los estados de inquietud e irritabilidad, así como inductor y facilitador del sueño, uso corroborado por la Agencia Europea de Medicamentos, que aprueba el empleo tanto de su flor como de su aceite esencial también para el alivio de síntomas leves de estrés mental y agotamiento (12, 13). A dichas propiedades hay que sumar, además, su acción espasmolítica, sedante y ansiolítica.
Estudios llevados a cabo en humanos han mostrado cómo la inhalación de su aceite esencial promueve un patrón de ondas cerebrales asociado a estados de relajación, por un lado, e incrementa la capacidad de concentración, por otro.
En cuanto a su capacidad ansiolítica, ha quedado certificada por diferentes estudios; en uno de ellos, realizado en pacientes sometidos a cirugías para el control de la obesidad, les fue administrado espliego durante el posoperatorio a través de la mascarilla de oxígeno. El resultado fue que los citados pacientes requirieron una cantidad menor de morfina que el resto (14).

Espliego
Mejorana

MEJORANA

Origanum majorana L.

Aunque desde antiguo se ha venido utilizando para el alivio sintomático de los espasmos gastrointestinales y como remedio para la irritación de las fosas nasales, sus propiedades relajantes lo convierten también en un impulsor del bienestar físico, tal como han demostrado diversas pruebas con técnicas de biorresonancia, en las que se ha podido corroborar que la inhalación del aceite de esta planta regula las ondas cerebrales (15).

AMAPOLA

Papaver rhoeas L.

Sus efectos sedantes, conocidos y empleados desde antaño, han sido corroborados por numerosos estudios, uno de los cuales ―en investigación preclínica y con una dosis de 400 mg/kg―  demostró igualmente la capacidad de la amapola para contrarrestar el impacto del estrés medible en sangre, efecto directamente proporcional a la dosis administrada (17).
Algunas de las propiedades certificadas de esta planta son:

  • Induce de forma efectiva el sueño.
  • Contrarresta los efectos de la inquietud.
  • Contribuye a reducir la irritabilidad.
Amapola
Tila

TILA

Tilia platyphyllos Scop.

Su acción sedativa, demostrada en investigaciones preclínicas, queda apoyada por un reciente estudio con animales, en el curso del cual extractos de tila administrados en dosis de 10 a 100 mg/kg produjeron efectos sedativos en ratones (18).
Tales efectos sedativos están probablemente relacionados con sus aceites volátiles citral, eugenol y limoneno (19). Asimismo, sus cualidades antiespasmódicas, aprovechadas ya por algunas medicinas tradicionales, han sido corroboradas mediante investigación (20).
Otras propiedades reconocidas de la tila son las siguientes:

  • Ayuda a mantener una relajación óptima.
  • Contribuye a un sueño saludable.

ESCHOLTZIA

Eschscholzia californica Cham.

La Agencia Europea de Medicamentos ha reconocido las siguientes propiedades terapéuticas de la escholtzia o amapola de California:

  • Alivia los síntomas del estrés emocional moderado.
  • Contribuye al sueño.

En un estudio en el que fueron tratados con escholtzia durante seis meses 60 que sufrían desórdenes del sueño, los resultados permitieron un balance excelente: un 43% de los pacientes experimentó una clara mejoría en la calidad del sueño, un 43% experimentó una mejoría moderada y un 14% abandonó el estudio por falta de eficacia. Los autores concluyeron que la Eschscholzia californica ejerce una acción positiva, eficaz y constante en los desórdenes del sueño (21).

Escholtzia
Azahar

AZAHAR

Citrus aurantium L.

Gracias al linalool y al limoneno ―que otorga a los cítricos su fragancia característica―, la esencia del azahar contiene propiedades ansiolíticas y sedantes (16).
Algunas de las propiedades comúnmente aceptadas del azahar son las siguientes:

  • Contribuye al sueño natural.
  • Contrarresta el estrés de un estilo de vida ajetreado.
  • Promueve la relajación y bienestar físico.

CONCLUSIÓN

Como hemos podido constatar, existen numerosas opciones que la naturaleza nos brinda a través de las plantas para coadyuvar al tratamiento de estados de ansiedad, insomnio y dolores musculares asociados. Dotadas de una composición única de componentes organizados de forma armoniosa, las plantas constituyen un tesoro terapéutico difícil de imitar.
Es también reconocido el hecho de que utilizar un principio activo aislado de los demás componentes de una planta desperdicia la sinergia que existe entre sus diferentes constituyentes, lo que en ocasiones puede potenciar efectos secundarios indeseados, sobre todo cuando se trata de productos elaborados de manera sintética.
Utilizar plantas medicinales para modular afecciones físicas o mentales es una oportunidad de aprovechar la sabiduría de la naturaleza para sanarnos.

BIBLIOGRAFÍA

1. Miyasaka, L. S.; Atallah, Á. N. y Soares, B. (2006): «Valerian for anxiety disorders», Cochrane Library, 18 de octubre de 2006 (online).

2. Lindahl, O. y Lindwall, L. (1989): «Double blind study of a valerian preparation», Pharmacology Biochemistry and Behavior, 32 (4): 1065-6.

3. Leathwood, P. D.; Chauffard, F.; Heck, E. y Munoz-Box, R. (1982): «Aqueous extract of valerian root (Valeriana officinalis L.) improves sleep quality in man», Pharmacology Biochemistry and Behavior, 17 (1): 65-71.

4. Wheatley, D. (2001): «Kava and valerian in the treatment of stress-induced insomnia», Phytotherapy Research, 15: 549-51.

5. Oltean, H.; Robbins, C.; Van Tulder, M. W.; Berman, B. M.; Bombardier, C. y Gagnier, J. J., (2014): «Herbal medicine for low back pain», Cochrane Library, 23 de diciembre de 2014 (online).

6. Gagnier, J. J.; Van Tulder, M. W.; Berman, B. y Bombardier, C. (2007): «Herbal medicine for low back pain: a Cochrane review», The Spine Journal, 32 (1), 82-92.

7. Ammon, H. y Kaul, R. (1994): «Heat circulation mechanism of action of Crataegus extract, flavonoid and procyanidin. Part I. History and workings», Deutsche apotheker zeitung., 134: 433-6.

8. Pittler, M. H.; Schmidt, K. y Ernst, E. (2003): «Hawthorn extract for treating chronic heart failure: meta-analysis of randomized trials», American Journal of Medicine, 114: 665-74.

9. Leuchtgens, H. (1993): «Crataegus Special Extract WS 1442 in NYHA II heart failure. A placebo controlled randomized double-blind study», Fortschritte der Medizin, 111: 352-4.

10. Miyasaka, L. S.; Atallah, Á. N. y Soares, B. (2007): «Passiflora for anxiety disorder», Cochrane Library, 24 de enero de 2007 (online)

11. Appel, K.: Rose, T.; Fiebich, B.; Kammler, T.; Hoffmann, C. y Weiss, G. (2011): «Modulation of the γ-aminobutyric acid (GABA) system by Passiflora incarnata L.», Phytotherapy Research, 25 (6): 838-43.

12. European Medicines Agency (EMA) y Committee on Herbal Medicinal Products (HMPC) (2012): «Community herbal monograph on Lavandula angustifolia Miller, aetheroleum», Londres, EMA. Doc. ref.: EMA/HMPC/143181/2010. Adoptado: 27 de marzo de 2012.[/one_half]

13. European Medicines Agency (EMA) y Committee on Herbal Medicinal Products (HMPC) (2012): «Community herbal monograph on Lavandula angustifolia Miller, flos», Londres, EMA. Doc. ref.: EMA/HMPC/734125/2010. Adoptado: 27 de marzo de 2012.

14. Wan-ki Lin, P.; Chan, W.; Fung-leung Ng, B. y Chiu-wa Lam, L. (2007): «Efficacy of aromatherapy (Lavandula angustifolia) as an intervention for agitated behaviours in Chinese older persons with dementia: a cross-over randomized trial», International Journal of Geriatric Psychiatry, 22: 405-10.

15. Cabaña-Muñoz, M. E.; Pérez Laso, C.; Parmigiani-Izquierdo, J. M. y Merino, J. J. (2016): «Origanum majorana Essential Oil Reduces VAS Score and Modulates Cerebral Activity during 10 NeurOptimal® Sessions in Patients», International Journal of Science and Research, 5 (7): 2126-36

16. Suryawanshi, J. A. S. (2011). «An overview of Citrus aurantium used in treatment of various diseases», African Journal of Plant Science, 5 (7): 390-95.

17. Soulimani, R.; Younos, C.; Jarmouni-Idrissi, S.; Bousta, D.; Khallouki, F.; Laila, A. (2001): «Behavioral and pharmaco-toxicological study of Papaver rhoeas L. in mice», Journal of Ethnopharmacology, 74: 265-74.

18. Coleta, M.; Campos, M. G.; Cotrim, M. D. y Proença da Cunha, A. (2001): «Comparative evaluation of Melissa officinalis L., Tilia europaea L., Passiflora edulis Sims. and Hypericum perforatum L. in the elevated plus maze anxiety test», Pharmacopsychiatry, 34 (suppl. 1): S20-S21.

19. Cauffield, J. S. (2001): «Supplements used to treat sleep disorders», US Pharmacist, 6: 50-60.

20. Barnes, J.; Anderson, L. A. y Phillipson, J. D. (2002): Herbal Medicines: A Guide for Healthcare Professionals,Londres, Pharmaceutical Press, 2.ª ed.,: 323-4.

21. European Medicines Agency (EMA) y Committee on Herbal Medicinal Products (HMPC) (2015): «Assessment report on Eschscholzia californica Cham., herba», Londres, EMA. Doc. ref.: EMA/HMPC/680375/2013. Adoptado: 28 de enero de 2015.

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Efecto del resveratrol y la curcumina sobre parámetros antropométricos y niveles de colesterol y triglicéridos sanguíneos en ratones diabéticos db/db

Reseña

La Diabetes Mellitus tipo 2 es una enfermedad crónica degenerativa que ha aumentado en su prevalencia y como causa de muerte a nivel mundial. Se ha sugerido la introducción de polifenoles como tratamiento, los cuales pueden ser encontrados en el metabolismo secundario vegetal, tales como la cúrcuma y el resveratrol, para el control de perfil lipídico y niveles de glucosa en sangre de pacientes diabéticos. Se evaluó el efecto de 7 semanas de tratamiento con ambos polifenoles (0.5% de cada uno en el alimento) sobre la composición corporal, niveles de triglicéridos, colesterol y glucosa en ratones diabéticos. Los resultados muestran que estos polifenoles no tienen efecto sobre la ganancia de peso corporal, ingesta de alimento ni sobre los niveles de colesterol. El tratamiento con estos polifenoles presentó una clara tendencia a disminuir los niveles sanguíneos de triglicéridos tanto en ratones diabéticos y silvestres, así como a disminuir los niveles de glucosa en los ratones diabéticos. Estos resultados sugieren que curcumina y resveratrol pudieran controlar los niveles de glucosa y triglicéridos en personas con diabetes.
Por lo que sería beneficioso dar apertura al estudio de los efectos de la cúrcuma y del resveratrol mezclados como tratamiento antioxidante en los ratones diabéticos y en humanos.

Nota

Este estudio publicado  abre una puerta de investigación  sobre el potencial que tiene el uso conjunto de 2 o más componentes de fitoterapia en un solo producto;  En este artículo en concreto,   los beneficios de la cúrcuma y del resveratrol   permitieron bajar  los niveles de  triglicéridos y  de azúcar  en ratones  diabéticos.  Con el uso conjunto de componentes de fitoterapia  en un solo producto,  aunque se suelen utilizar dosis más bajas de cada uno, se  generan sinergias que en ocasiones superan el efecto que tendría un componente de forma aislada.

Referencia

González-Villegas, N. G., Márquez-Villalobos, F. A., & Ramírez-Emiliano, J. (2017). Efecto del resveratrol y la curcumina sobre parámetros antropométricos y niveles de colesterol y triglicéridos sanguíneos en ratones diabéticos db/db. Jóvenes en la ciencia, 2(1), 164-168.

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