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Microbiota, fórmulas sinérgicas de mezclas de probióticos y prebióticos

El cuerpo humano es como un planeta que está habitado por una inmensa variedad y cantidad de microorganismos. En nuestro organismo viven unos 48 millones de bacterias, 60 billones de virus y varios miles de millones de hongos. Nuestra salud depende en gran parte del equilibrio adecuado de todos estos microorganismos.

Debemos, por tanto, cuidar el hábitat en el que viven y se desarrollan y procurar que todas esas especies convivan en equilibrio. Al conjunto de bacterias que viven en nuestro organismo se le denomina hoy en día como microbiota. Un adulto sano convive en armonía con unos 2 kg de estos microrganismos, una parte nada despreciable de nuestro propio peso. Sin ellos no podemos vivir.

La colonia más grande está ubicada en nuestro sistema digestivo. La microbiota intestinal comienza su formación en el momento del parto; es, por tanto, heredada. Durante los 4 primeros años de vida, está sometida a cambios secuenciales destinados hacia un aumento de la diversidad bacteriana, hasta alcanzar la formación de una microbiota estable. Después, durante el resto de nuestra vida, la microbiota va variando ligeramente en función de factores extrínsecos como pueden ser la alimentación, factores ambientales como el estrés y otros, la geografía o incluso el uso de antibióticos. Estos factores ambientales resultan definitivos para la salud de nuestra microbiota y podemos influir en ellos.

La salud digestiva y el equilibrio bacteriológico intestinal son fundamentales para tener una buena salud, ya que de ello depende la absorción de los alimentos y el buen funcionamiento de nuestro sistema defensivo.

La investigación ha demostrado que la “microbiota normal” proporciona la primera línea de defensa contra los microorganismos patógenos, ayuda a la digestión, participa en la degradación de toxinas y contribuye a la maduración del sistema inmunitario. Los cambios en esta microbiota normal, o la inflamación asignada por estos comensales, generan enfermedades como la enfermedad inflamatoria intestinal o la disbiosis.

Una forma de regular nuestra microbiota es a través de los probióticos, que son microorganismos vivos, inactivos, o incluso sus componentes celulares, que cuando se administran en cantidad adecuada confieren beneficio para la salud del huésped. Nos referimos a microorganismos, bacterias o levaduras, no patógenos y no tóxicos, que contribuyen al equilibrio de la flora intestinal. Se administran en cantidades adecuadas, en formatos viables y a partir de cepas específicas. Ayudan a equilibrar la microbiota intestinal.

El papel esencial de los probióticos en el organismo es:

  • Garantizar un buen proceso digestivo favoreciendo la degradación y la absorción de los alimentos.
  • Mejorar el estado de salud.
  • Regular las funciones del colon.
  • Prevenir desórdenes intestinales.

También ayudan a esta función los prebióticos, que son ingredientes no digeribles de los alimentos, fundamentalmente azúcares y fibra dietética, que producen beneficios sobre la microbiota, favoreciendo su proliferación y diversidad. Estimulan de manera selectiva el crecimiento y la actividad de la flora intestinal pero siempre respetando el ecosistema propio.

Uno de los retos es lograr el paso por el tracto gastrointestinal manteniendo intactas sus propiedades, ya que en muchas ocasiones los probióticos de origen natural no sobreviven de manera suficiente al paso por el aparato digestivo. Por este motivo utilizamos cápsulas gastrorresistentes, que garantizan una mayor sobrevida de las bacterias, en la línea Microbiota. Están especialmente diseñadas para resistir la acidez gástrica y permitir la llegada de las bacterias al intestino delgado, lugar donde los probióticos tienen mayor efecto.

La línea Microbiota está formada por 17 productos presentados en formato de 60 cápsulas gastro-resistentes:

Nuevo canal de Youtube de Equisalud

Siguiendo con el objetivo de ampliar el contenido de calidad que ofrecemos a profesionales de la salud, tenemos el placer de presentarte un nuevo proyecto con el que tendrás a vuestra disposición todo el conocimiento de nuestro laboratorio: ¡el nuevo canal de Youtube de Equisalud!

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Presentamos el nuevo Liposomal Glutatión Albaricoque y Vainilla

Presentamos el nuevo Liposomal Glutatión Albaricoque y Vainilla, un nuevo complemento de nuestra línea Lipolife® que combina glutatión, uno de los antioxidantes más importantes y con más funciones en el cuerpo humano, junto con la tecnología de liposomación de Lipolife® (TEL).

Además, esta nueva formulación tiene un agradable sabor a albaricoque y vainilla que facilita su toma tanto en niños como en adultos.

El glutatión está considerado como el antioxidante “maestro” del cuerpo humano, ya que tiene una gran variedad de funciones:

  • Regenera los antioxidantes vitamina C y E.
  • Es un regulador de la actividad de la telomerasa.
  • Transporta metales pesados fuera de las células y el cerebro.
  • Es vital para desarrollar la correcta función mitocondrial y para la protección y mantenimiento del ADN mitocondrial.
  • Es esencial para la detoxificación y excreción de contaminantes orgánicos persistentes.

Sin embargo, el glutatión muestra un bajo perfil de absorción a nivel intestinal, por lo que la tecnología de liposomación de Lipolife® optimiza la biodisponibilidad de su ingesta oral, que de otravforma resulta ineficiente.

 

¿Cómo podemos combatir el insomnio?

El confinamiento o el aislamiento social que estamos viviendo para evitar la propagación del coronavirus está afectando a todos nuestros hábitos diarios y, entre ellos, el patrón del sueño es uno de los más afectados. Los cambios de ciclo de luz y oscuridad o el hecho de que hagamos menos actividad física a lo largo del día puede llegar a provocar insomnio, un trastorno que puede afectar nuestra calidad de vida y a nuestra salud.

Dormir bien es fundamental para nuestra salud. Un mal descanso nocturno tiene consecuencias negativas sobre el cuerpo y el cerebro; provoca cansancio, somnolencia, irritabilidad y disminución de la atención y de la concentración, lo que afecta a nuestro rendimiento en el trabajo o el estudio. Si esta situación se mantiene durante un espacio prolongado de tiempo, puede llegar a provocar enfermedades como depresión y ansiedad e, incluso, afectar a nuestro sistema inmune.

No obstante, hay métodos y recomendaciones de la Sociedad Española de Neurología que nos pueden ayudar a conseguir un buen descanso nocturno en esta situación:

  • Mantén una rutina y establece un horario fijo para ir a dormir. De esta forma, nuestro cerebro se habituará a él y reconocerá esa hora como la del inicio del descanso.
  • Haz ejercicio durante el día. No obstante, evita realizarlo poco antes de irte a dormir porque, si no, estarás activando a tu organismo.
  • Mantén una alimentación sana y equilibrada.
  • Intenta, ya sea a través de la ventana o de un balcón, exponerte al sol y al aire fresco por la mañana.
  • ¡No te lleves el móvil a la cama!. Los dispositivos digitales emiten una luz que puede perjudicar nuestro sueño. Además, así evitaremos ver noticias preocupantes justo antes de dormir.
  • Intenta relajarte a lo largo del día y, sobre todo, antes de irte a dormir. Busca algo que te distraiga y te ayude a despejar la mente y hazlo.
  • Si ves que el problema persiste a lo largo del tiempo, pide ayuda a tu entorno o consulta con tu médico o tu especialista.

Avances científicos en patogénesis con lactoferrina

La lactoferrina es una glicoproteína que pertenece a la familia de las transferrinas, que son proteínas trasportadoras específicas del hierro en plasma. El hierro que se absorbe en los alimentos es transportado por la sangre mediante la transferrina y almacenado en forma de ferritina.

Bibliografía

1.Trybek, Grzegorz, et al. «The biological properties of lactoferrin.» Central European Journal of Sport Sciences and Medicine 15 (2016): 15-25.
2.Lang, Jianshe, et al. «Inhibition of SARS pseudovirus cell entry by lactoferrin binding to heparan sulfate proteoglycans.» PLoS One 6.8 (2011).
3.Mehta, Puja, et al. «COVID-19: consider cytokine storm syndromes and immunosuppression.» The Lancet 395.10229 (2020): 1033-1034.
4.Lang, Jianshe, et al. «Inhibition of SARS pseudovirus cell entry by lactoferrin binding to heparan sulfate proteoglycans.» PLoS One 6.8 (2011).
5.Wakabayashi, Hiroyuki, et al. «Lactoferrin for prevention of common viral infections.» Journal of Infection and Chemotherapy 20.11 (2014): 666-671.

¿Cómo podemos cuidar nuestro bienestar emocional?

Llevamos ya varias semanas de confinamiento debido al coronavirus y, a pesar de que cada vez esté más cerca la fecha de vuelta a la normalidad, es importante, ahora más que nunca, cuidar nuestro bienestar emocional, lo que nos ayudará a sentirnos mejor y poder cuidar de nuestro entorno.

Algunos consejos para cuidar y proteger nuestro bienestar son:

  • Crea tu propia rutina diaria con distintos tipos de actividades y busca equilibrio entre ellas. Combina las responsabilidades como el teletrabajo o el cuidado de la casa con ejercicio físico, autocuidado y tiempo para el ocio.
  • Mantente conectado o conectada con tus seres queridos. El apoyo social es clave a la hora de afrontar esta situación, especialmente si vives solo o sola.
  • Infórmate siempre a través de fuentes oficiales. Al tratarse de una situación sin precedentes, es fácil que surjan noticias falsas que hagan que caigamos en el pesar y la desesperanza, por lo que es muy importante que solo creamos aquellas noticias provenientes de organismos oficiales.
  • Mantén una alimentación sana y equilibrada e hidrátate.
  • Descansa y duerme lo suficiente, cuida tus hábitos de sueño.
  • Intenta mantener una actitud positiva y dedicar un tiempo de cada día a relajarte, ya sea a través de la meditación o de actividades que te hagan sentir bien, como ver una serie o una película, leer o escuchar música.
  • Pide ayuda profesional si la necesitas. Si ves que no puedes procesar por ti mismo tus emociones o sentimientos derivados de esta situación, ponte en contacto con un profesional de la salud.

Son tiempos difíciles y llenos de incertidumbre, pero debemos recordar que el confinamiento es por el bien común, que profesionales de todas partes del mundo están trabajando para conseguir una solución y que, tarde o temprano, esta situación pasará y podremos volver a la normalidad.

¡Juntos lo conseguiremos!

Avances científicos en patogénesis con zinc

El zinc es uno de los elementos más abundantes dentro de las células, siendo necesario para una amplia gama de procesos fisiológicos.

  1. Es un componente integral de las proteínas involucradas en las estructuras celulares y la estabilización de las membranas celulares.
  2. Funciona para mantener la integridad estructural de hasta 3000 factores de transcripción en el genoma humano y es esencial para la actividad biológica de más de 300 metaloenzimas dependientes de zinc1.
  3. Además de sus numerosas funciones estructurales y catalíticas, el zinc está involucrado en la regulación de una amplia variedad de genes, impactando procesos tan diversos como las interacciones proteína-proteína, el metabolismo de los ácidos nucleicos, la replicación celular, apoptosis, transducción de señales y el mantenimiento de la función inmunitaria, por lo que su influencia llega a todos los órganos y tejidos2-5.

La homeostasis del zinc es crucial para una función adecuada del sistema inmune. Tanto la deficiencia de zinc como su exceso provocan alteraciones graves en el número y actividad de células inmunes, lo que puede aumentar la susceptibilidad a las infecciones y el desarrollo de enfermedades especialmente las inflamatorias6-9 .

A pesar de esta extrema importancia fisiológica la deficiencia de zinc es sorprendentemente común, afectando hasta una cuarta parte de la población en los países en desarrollo, pero también al mundo desarrollado como resultado del estilo de vida, la edad y de factores mediados por enfermedad 10,11. Como consecuencia el estado del zinc es un factor crítico que puede influir en la inmunidad (también la antiviral), particularmente porque las poblaciones con deficiencia de zinc a menudo tienen mayor riesgo de contraer infecciones (de todo tipo pero también virales como el VIH o la hepatitis C)12 .

Zinc en la respuesta inmune innata y adaptativa: Desregulación inmune dependiente de zinc

La deficiencia de Zinc deteriora la inmunidad, retrasa la cicatrización de heridas, causa inflamación de bajo grado independiente de la producción de citoquinas inflamatorias y aumenta el estrés oxidativo13 .

Estos desequilibrios en la homeostasis incluyen tanto la deficiencia de zinc como la sobrecarga de este elemento, causando ambas disfunciones inmunes graves. La intoxicación por zinc es, sin embargo, rara y sus síntomas se deben principalmente a la deficiencia de cobre.

La deficiencia provoca atrofia tímica y linfopenia, especialmente  con disminución del número de células T auxiliares (Th) CD4 +, resultando en una disminución del ratio CD4 + / CD8 +14 .

Los datos in vitro sugieren que la deficiencia de zinc15.

  1. Aumenta la monopoyesis.
  2. Disminuye la actividad de las células asesinas naturales (NK).

    Figura 1 . Efecto del zinc en tejido linfoide y mieloide. La timulina requiere zinc para su actividad. La deficiencia de Zinc ocasiona un desplazamiento de citoquinas Th1 a favor de Th2 que ocasiona un “Shift Th1 aTh2”. Adaptado de Prasad 2020 Journal of Nutrition

  3. Incrementa la citotoxicidad de los monocitos.
  4. La quimiotaxis y la fagocitosis y la actividad de neutrófilos también sufre alteraciones dependientes de zinc lo que puede explicar por qué se produce un aumento de la susceptibilidad a las infecciones durante su deficiencia16,17.
  5. Puede ocasionar un desequilibrio o polarización Th1<Th2 ya que la deficiencia de zinc en humanos disminuye la actividad de la timulina sérica (una hormona tímica) que se requiere para la maduración de células T-CD4. Las citoquinas Th-1 que condicionan la proliferación de CD4+Th1 disminuyen, pero las citoquinas Th-2 no se ven afectadas por la deficiencia de zinc en humanos. Este cambio de la función Th1 a Th2 (dominancia o polarización Th2) da como resultado una disfunción inmune mediada por células ya que la producción de IL-2 (una citoquina Th1 )conduce a una disminución de las actividades de las células  T citolíticas y  de Natural Killers, que están involucradas en la defensa contra virus, bacterias y células tumorales (Figura 1 ). Esto conduce a una desregulación principalmente en la inmunidad adaptativa que puede resultar en una mayor producción de citoquinas proinflamatorias que den lugar al denominado inflamm-aging.

Por otra parte, el zinc es necesario para la inducción de la respuesta inflamatoria mediada por NF-кB, pero una mayor concentración fisiológica del mineral también puede contribuir a la desregulación negativa de la expresión de citoquinas pro-inflamatorias a través de un circuito de retroalimentación negativa que inhibe la activación del NF-кB, de forma que el zinc también demuestra tener efectos antiinflamatorios y antioxidantes in vivo.

En cualquier caso es esencial que no se produzca dominancia de una vía sobre otra sino equilibrio, siendo crítico el balance entre respuesta pro-inflamatorias y anti-inflamatorias ya que el exceso de la primera conduce a daño e inflamación excesiva, mientras que el desequilibrio de la segunda puede conducir a infecciones crónicas o repetitivas (Figura 2). En este balance el zinc desempeña una función esencial18 .

 

El zinc por tanto es necesario para: (Figura)

  1. El desarrollo tímico
  2. La producción de Linfocitos T
  3. La expansión clonal de linfocitos T
  4. El balance Th1/Th2
  5. La función linfocitaria y el mantenimiento de respuesta inmune innata y adaptativa

Características Etiopatológicas de los coronavirus humanos estudiados

Tanto el SARS-CoV como el MERS-CoV y el  2019-nCoV inducen respuestas inmunitarias del huésped no efectivas, excesivas y aberrantes asociadas al desarrollo de una patología pulmonar severa que conduce a la muerte 19-21 . De forma similar que los pacientes con SARS-CoV y MERS-CoV, algunos pacientes con 2019-nCoV desarrollan síndrome  agudo de dificultad respiratoria (ARDS). La mayoría de los pacientes que desarrollan enfermedad letal por infección con el 2019-nCoV se codesarrolla junto a la infección la producción del “cytokine storm” o tormenta de citoqinas, caracterizada por un aumento de las concentraciones plasmáticas de interleuquinas 2, 7 y 10, factor estimulante de colonias de granulocitos, proteína quimio atrayente de monocitos, proteína inflamatoria macrófaga 1 alfa y factor de necrosis tumoral α, entre otros 20 . Las personas que superan una infección grave tienen, como consecuencia de estas respuestas inmunitarias aberrantes, daño pulmonar y fibrosis a largo plazo, causante de discapacidad funcional y calidad de vida reducida 22 .

Zinc como antiviral: efecto directo e indirecto

El zinc puede actuar tanto como un antiviral directo, como uno indirecto, estimulando  la inmunidad antiviral de forma específica. Durante los últimos 50 años se ha acumulado una gran cantidad de evidencia que sustenta la actividad antiviral del zinc frente a una gran cantidad  de virus  a través de diversos mecanismos.

El zinc es, además, un componente integral de muchas enzimas virales, incluyendo proteasas y polimerasas, de lo que se deduce la importancia de la regulación de la distribución celular y sistémica de zinc para inhibir la replicación viral y su diseminación23-25.

Efecto directo: El zinc como antiviral

Las propiedades antivirales del zinc parecen ser virus-específicas. En cualquier caso es probable que la disponibilidad de iones de zinc juegue un papel importante en su eficacia antiviral. Son varias las etapas de replicación viral que pueden ser inhibidas por el zinc en distintas familias virales 26 (Figura)

La RNA polimerasa dependiente de ARN del coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo (SARS) se inhibe significativamente por acción del zinc 27 (Figura)

Se ha demostrado que el zinc forma parte de forma extensiva de  vías de señalización inmune innatas y adaptativas 28. En el caso de la respuesta inmune antiviral el zinc participa en:

  1. Señalización de reconocimiento de antígeno29
  2. Producción de INFs, necesariamente requeridos para el aclaramiento de infecciones virales. Después del reconocimiento de patógenos la activación de NF-κB, induce la expresión de los IFNs.  El zinc juega un papel importante en la respuesta a los IFNs mediante la modulación de la secreción, potencia y unión al receptor de estas citoquinas, así como influenciando en la señalización y en los inhibidores de la vía, lo que le convierte en un elemento clave en  los procesos de inmunoestimulación e inmunomodulación30.

Conclusión

El papel del zinc como antiviral se puede dividir en 2 categorías:

1) Efecto indirecto de soporte de la respuesta inmune antiviral en pacientes con deficiencia de zinc, tanto por mejora de la señalización como de los mecanismos de activación, maduración y diferenciación del sistema inmune innato y adaptativo.

2) Efecto directo que inhibe específicamente la replicación viral o síntomas relacionados con la infección.

Autor: Ruth Matute, Directora científica de Equisalud.

Biblografía

1. Andreini C, Bertini I. A bioinformatics view of zinc enzymes. J Inorg Biochem 2012;111:150–6.
2. Finamore, A.; Massimi, M.; Conti Devirgiliis, L.; Mengheri, E. Zinc deficiency induces membrane barrierdamage and increases neutrophil transmigration in Caco-2 cells. Nutr. 2008, 138, 1664–1670.
3. Miyoshi, Y.; Tanabe, S.; Suzuki, T. Cellular zinc is required for intestinal epithelial barrier maintenance viathe regulation of claudin-3 and occludin expression. J. Physiol. Gastrointest. Liver Physiol. 2016, 311.
4. Maret, W. Zinc coordination environments in proteins as redox sensors and signal transducers.Antioxid. Redox Signal. 2006, 8, 1419–144110. Bellomo, E.; Hogstrand, C.; Maret,W. Redox and zinc signalling pathways converging on protein tyrosine phosphatases. Free Radic. Biol. Med. 2014, 75 (Suppl. S1), S9.].
5. Truong-Tran, A.Q.; Carter, J.; Ruffin, R.E.; Zalewski, P.D. The role of zinc in caspase activation and apoptotic cell death. Biometals 2001, 14, 315–330.
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13. Sandström, B.; Cederblad, Å.; Lindblad, B.S.; Lönnerdal, B. Acrodermatitis enteropathica, zinc metabolism,copper status, and immune function. Pediatr. Adolesc. Med. 1994, 148, 980–985.
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30. Brautigan DL, Bornstein P, Gallis B. Phosphotyrosyl-protein phosphatase—specific inhibition by Zn-2+. J Biol Chem 1981;256(13):6519–22.

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